Como al parecer Dios no se quedó a gusto con la gracieta esa de las plagas, el diluvio y demás ocurrencias, decidió dar su gran golpe premiándonos con cosas como el aeropuerto de Barajas, el de Gatwick y compañías low cost. Toma castigo desprooecionado. Este finde, coincidiendo además con lo que parecer sera la nueva era glaciar (todos esos perroflautas que decían que la tierra se estaba calentando miles de grados, que se pasen por mi despacho que les voy a dar de bofetones con la mano abierta, que fastidia más) me sentí aventurera y decidí irme a Londres con ryanair, asi en low cost a lo loco, que soy una temeraria. Pues maldita la hora!!!
Total, que me fui al aeropuerto en son de paz después de haber tenido que contar con los servicios de un equipo entero de ingenieros para meter mis cosas en la minúscula maleta que te dejan llevar, para verme agredida fisica y mentalmente nada mas pasar por el control de seguridad!
Despues de que una guardia de seguridad con un caso agudo de estreñimiento me hiciera desfilar prácticamente en pelotas por el arco ese que pita (y por el evidentemente pité, yo tengo esa rara habilidad) y tras sobetearme todo lo que quiso y un poquito más (no se, si me va a magrear tanto que me de un besito antes, o algo!) me fui a todo correr a la puerta de embarque en plan super responsablemente.
Cuando llevabamos ya 15 minutos de retraso con respecto a la hora a la que teniamos que haber salido, les pareció super buen plan cambiarnos de puerta de embarqu, lo que condujo a una avalancha de personas corriendo histéricas por la terminal (he visto estampidas se bufalos más organizadas). No contentos con eso, una azafata con pinta de tronista de mujeres y hombres y viceversa nos metió en el finger camino al avión y nos tuvo media hora esperando ahi. Creo que estaba intentando probar la resistencia del finger, porque metió ahí a todo el pasaje sin cortarse una sola extensión.
Una vez en el avión dió comienzo el zoco árabe ese que tienen montado dentro (exactamente cada 10 minutos te berrean información sobre los productos que venden por megafonia, con el consiguiente infarto para el pasajero, que no tiene la culpa.) No hace falta decir que llegué a Londres deseando la muerte.
Y hasta aqui direis, bueno pues no es para tanto, que exagerada es esta chica. Pues os cuento la vuelta a Madrid y ya si eso me decis…
Despues de 2 horas de retraso en el aeropuerto y ya entradas las11 de la noche, el estupido avión en el que nos teníamos que montar para volver a Madrid, seguía sin venir. Como la gente se empezó a poner calentita y un grupo de españoles cabreados y hambrientos es un espectaculo aterrador para cualquier inglés, nos metieron a todos en una salita acristalada, en plan jaula del zoo y nos dejaron ahi un rato, (indudablemente para ver si nos matábamos unos a otros y asi se ahorraban el problema) hasta que a la gente se le acabo de ir la pinza y se pusieron todos a chillar en plan motin carcelario subidos a los sillones (celda 112 se queda en bambi al lado de aquello).
Cuando por fin, encontraron un avión en el que meternos, eran ya las 12 de la noche y aquello se empezaba a parecer peligrosamente a la acampada de sol. Una vez en el avión, un dichararero azafato, nos informó de que “faltaban unos papeles y que el avión aun no podia salir”, lo que dió comienzo a una oleada de improperios dirigidos contra el infausto sino de los alli presentes en general, y la madre del risueño muchacho en particular. Comp iba pasando el tiempo y los improperios comenzaron a subir de tono hasta llegar a amenazas contra la integridad fisica del chico en cuestión, apareció un azafato culturista con cara de arrancar cabezas humanas como hobby, lo que sorprendentemente calmó bastante al personal. (una cosa es cagarte en la madre de micky mouse, pero otra muy distinta, es hablarle mal al clon hipertrofiado de Chuck Norris.)
Terminamos llegando a casa a las 3 de la mañana, después de sufrir la mala leche de Chuck, la megafonia-tombola del avión y el olor a pies de los pasajefos…. Y que he aprendido yo de esta experiencia??? Que va a ir en low cost vuestra señora madre, que yo prefiero conprarme un avión, un helicoptero o una alfombra voladora para evitar semejante Perdidade mi dignidad .
Y tú, que le dices a Princess?








